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21.7.15

Primera visita a Lima para un proyecto (aún sin nombre) / Con Joelle Gruenberg y Pablo Pérez Palacios

En Febrero del siguiente año (2016) presentaremos en el Museo de Arte de Lima (MALI) un proyecto dentro del programa In Situ, que lleva Sharon Lerner.
Estoy muy contenta de trabajar en ello junto a Joelle Gruenberg (bailarina y coreógrafa independiente) y Pablo Pérez Palacios (arquitecto). Nos juntamos en Lima a trabajar en esto, con la mayor concentración posible, por unos cuantos días. 
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Joelle y yo compartimos la experiencia del butoh y hemos venido conversando sobre la práctica de la libertad detonada a partir de mover el cuerpo no desde una intención representativa, psicológica o coreográfica, no desde la destreza, sino desde un punto flojo, desde un existir, desde la apertura de dejar de ser uno mismo (noción occidental del ser como unitario) y de crear desde lo que a uno le atraviesa cuando comparte una experiencia con otros. Joelle nutre enormemente este proceso de trabajo; menciona: “Mi noción del cuerpo fluctúa hoy entre lo que puedo nombrar y lo que no”.

A partir del cuerpo, desde allí, se potencia o se hace presente la intuición.  La intuición, frente a la racionalidad, es mucho más certera. Tal vez no toma el camino largo del análisis de diversas posibilidades de comprensión de un aspecto de la realidad, más bien lo que hace es ir directamente a una idea, por un atajo emotivo, ligado directamente al cuerpo, se siente.  ¿Cómo podemos hacer uso de esa capacidad que tenemos para crear sentido y mundo proponiendo, reaccionando, cediendo, empujando, absorbiendo? ¿cómo se viven los espacios como el museo o la ciudad cuando se es consciente de que somos partícipes en la creación de realidades? 

El Museo de Arte de Lima, tiene potencialmente a un público amplio y diverso con el que deseamos trabajar. Esperamos contribuir a que el público pueda percibir al museo como un lugar en donde puede acercarse al arte de manera horizontal sin caer en formatos didácticos facilistas, valorando la diversidad de aportes que las personas, desde su particularidad pueden dar.  
Hicimos una invitación abierta al público del museo (en redes sociales) a participar de nuestro proceso de reflexión a través del cuerpo. Aquí nuestro anuncio:
  Aquí algunas imágenes (aún misteriosas) de lo que sucedió:

Primera parte: Unitierra, sede Oaxaca, México / Espacio Demostravivo / LARA (residencia en San Agustín Etla)

Mientras me encontraba en el apacible Centro de las Artes de San Agustín Etla en Oaxaca, la situación de este país entraba en una crisis aún más profunda de lo que podríamos haber imaginado. Desaparecidos ya los 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural “Raúl Isidro Burgos” de Ayotzinapa, Guerrero en el mes de septiembre, se sentía fuertemente el violento retorno del priísmo y sus políticas represoras. El Estado y el crimen organizado están aliados, es más nítido ahora que nunca. Fue difícil para mí lidiar con la esquizofrénica realidad. ¿Cómo continuar con lo que estaba haciendo como si nada estuviera pasando? Esta era la vista desde mi habitación:


Y esto era lo que sucedía en la ciudad:



Unos meses antes de mi viaje a Oaxaca, recordaba haber escuchado mencionar a Taniel Morales algo sobre un magnífico proyecto en esa ciudad (y en otras partes de México) llamado Universidad de la Tierra, Unitierra. Se trata de una organización y red de aprendizaje, estudio, reflexión y acción que permite vincular a más organizaciones que por diferentes medios buscan una manera de vivir autónoma. En este espacio se practica el aprendizaje libre. Aquí cito una parte de un documento en donde la Unitierra define sus líneas de pensamiento y acción:

La Unitierra nació ante las reacciones radicales contra la escuela que observamos en muchas comunidades indígenas y que fueron formalmente expresadas en 1997, en el Foro Indígena de Oaxaca, cuando los pueblos del Estado declararon públicamente: “La escuela ha sido el principal instrumento del Estado para destruir a los pueblos indígenas y sus culturas”. Se trataba del reconocimiento público de una verdad histórica: el sistema educativo mexicano, como el de muchos otros países, fue creado para “quitarles lo indio a los indios”.



Por eso creamos nuestra universidad, abierta a recibir a jóvenes sin diplomas, aunque  nunca hubieran asistido a la escuela, para aprender las habilidades de un oficio o campo de estudio como aprendices de alguien que las está ejerciendo –una partera, un abogado agrario, un geógrafo, una agricultora urbana, un constructor con adobe…  Le llamamos universidad para reírnos del sistema oficial y para reivindicar una vieja tradición de las primeras universidades: la de que un grupo de amigos aprenda y estudie juntos, alrededor de una mesa, no para obtener un diploma o avanzar en la pirámide educativa, sino por el mero placer de hacerlo, por la pasión que un tema de estudio les inspira.

En relación al aprendizaje libre, en 2014 conocí la ya vieja pero muy vigente propuesta de Ivan Illich (de quien se habló en el encuentro Entre Utopía y Desencanto, organizado por Sofía Olascoaga, aunque sólo pude ir a la última sesión). 

En resumen, muchas situaciones me llevaron a pensar en lo que ya puedo hacer desde mi labor como artista, vincularme con otros para cambiar silenciosa o ruidosamente las lógicas de vida que considero que nos constriñen.

Usando los recursos para la residencia, hice dos visitas a la Unitierra de Oaxaca. Durante la primera, simplemente estuve presente en sus actividades. Fue una grata experiencia conocer a Gustavo Esteva, quien aún entonces se encargaba en gran medida de la Unitierra, me abrió las puertas con toda generosidad. Asistí al seminario “Caminos de la Autonomía”, que desde hace doce años hacen todos los miércoles en la sede de la calle Azucenas. Luego fui conociendo a Erika, Elvia, Esther, Hutzin, Irene, Oscar, Patricia, los operadores de Radio Tlayuda (estación de radio de la Unitierra) y algunos visitantes extranjeros como Martin, Lizbeth, Roman y Clemente. 

Entrada de la Unitierra, sede de la ciudad de Oaxaca


Aquí estamos en el Espacio Demostravivo, en San Sebastián Tutla. Realizan todos los sábados un tequio. Ese día cocinamos en una estufa lorena que ellos mismos construyeron y cubrimos los muros de una habitación en construcción con bahareque. El tiempo pasa muy distinto aquí.

En el Espacio Demostravivo de San Sebastián Tutla
Mi cuaderno de notas del seminario de resistencia económica. Cada persona narró la historia de su familia (padres, abuelos y bisabuelos) desde la perspectiva económica y laboral. Fue increíble el panorama que logramos hacer observando cómo ha cambiado el mundo en torno a este tema en los útlimos cien años.



Boomerang: Por una red de espacios artísticos independientes


Ese día nos reunimos muchas personas, incluso recuerdo que estaban de visita por México amigos muy queridos de Perú. Todo el día hubieron discusiones simultáneas en varias partes del caserón que es La Quiñonera. Hubo una gran tormenta. Y sí se activaron algunos canales de colaboración, tal como lo dice en el cartel. Fue a partir de allí que formamos CLAP (Conspiradores Libres del Aprendizaje) porque, siguiendo la dinámica Open Space en la que se proponen temas diversos y uno se inscribe en los que les interesa, Taniel Morales propuso que una mesa de discusión plantee organizar un encuentro de talleristas y allí estuvimos algunos de los interesados en participar de aquello.  De tal discusión surgió la idea de formar una universidad libre, también llamada pluriversidad y muchos encuentros más.

20.7.15

Oficina de conversación (que luego retitulé como: Un singular nosotros) / Bisagra / Lima, Perú / 2014


En términos generales, la idea consiste en provocar una experiencia tanto empática como auto-reflexiva entre los participantes a través de la conversación.
En un primer momento, la acción consiste en conversar en parejas; registramos dicha conversación en audio.  Algunos temas de conversación son propuestos por nosotros y otros podrían surgir de los participantes. Existe también la posibilidad de no tener tema sino que éste cambie varias veces a lo largo de la conversación. Idealmente, las personas conversan con un compañer@ por primera vez.
En un segundo momento (al día siguiente o uno o dos días después), los participantes regresan al lugar para concluir con la actividad. 
Aquí algunas preguntas sugeridas para las conversaciones:
1-¿Qué te hace libre y por qué?
2-¿Cómo contarías la historia de tu vida en relación a los lugares en donde has vivido?
3-¿Cómo te imaginas que será esta ciudad en 50 años?
4-¿Qué es un país?
La posibilidad de ponerse en el lugar del otro:
Tras pedirle a los participantes que dialoguen en parejas durante aproximadamente una hora, grabando en audio las conversaciones (en el primer día), transcribimos (o mandamos a transcribir) esos audios separando lo que cada persona dijo en dos grupos de textos. Una vez terminado este proceso, les entregamos a cada participante la transcripción de lo que el otro dijo, pidiéndoles que conversen nuevamente leyendo sus nuevas partes. De esta manera, un participante será capaz de escucharse a sí mismo en la voz del otro y a su vez, podrá decir lo que la otra persona enunció. 
Finalmente, discutimos entre todos la experiencia. 
Si tuviéramos la oportunidad de ser otra persona o ser vivo durante un sólo instante de nuestra vida, creo que este mundo sería muy distinto. En general, vivimos obsesionados con nosotros mismos, deseando definir quiénes somos y señalizar muy bien nuestros límites e intereses. Cuando conversamos, es mucho más el tiempo y energía el que invertimos en pensar en lo que vamos a responder o decir que en prestar atención a lo que el otro intenta decir cuando se expresa. Creo que esta dinámica sirve para hacernos perder un poco el equilibrio y para mirar y mirarnos desde otra perspectiva.

Aquí algunos fragmentos de lo que se logró discutir al final de la sesión (no colocaré quién dijo qué idea sino sólo las ideas):
-Ponerte a conversar con alguien que no conoces. Entrar en confianza rápido como si fuera una conversación con alguien que conoces desde hace mucho tiempo.
-Escuchar lo que tú mismo dices es bien extraño.
-Ver también en las transcripciones que todo el rato estaba elaborando algo yo, y ella estaba elaborando algo ella, y claro, habían puntos de contacto y puntos de cruce pero se nota claramente que yo sigo elaborando lo mío después de que ella termina de hablar.
-También que al momento de leer, imaginas que esas ideas podían ser tuyas, aunque no son tuyas.
-Ahora que las leí, entendí algunas de las cosas que ella me estaba diciendo que ayer no entendía.
-Elaborar tu propio discurso te cuesta bastante energía y tiempo, te quita de tu atención y no terminas de entender del todo lo que el otro te está diciendo.
-Lo que el papel revela es cuánta mesura hay que tener en la distribución de energías.
-A ratos me doy cuenta que estoy siendo grabada. Me obligan a ser más consciente al saber que esto va a ser transcrito luego.
-Yo no sé si había sido la intención pero también esto puede ser un quehacer literario.
Cada uno tiene su dicción, su instrucción.
-Me di cuenta cómo es importante la mirada en una conversación.
-Una oportunidad para decir, bastante que quería decir. Una oportunidad para escuchar y para ser escuchada.
-Le comentaba a T que es una de las primeras veces que me pasa que escucho lo que he pensado, lo que dije, y siento que estoy bien de acuerdo con lo que pienso y confirmo lo que pienso. Entiendo mucho más lo que pensaba.
-La mejor versión de mí es cuando estoy siendo registrado y eso me pone en una situación moral de tener que reconocer que, bueno, eres bueno cuando te están observando pero cuando no, entonces la cagada.
-Se hicieron amigos ¿no?
-A mí me gustó la primera parte, de la experiencia que te permite ver de qué manera te relacionas con una persona.
-Como fue planteado el evento, esta idea súper misteriosa y mística de experimentar ser otra persona, me parece que todavía no ha llegado a ser.
-Si se intercambiaran los papeles (…) pero la persona realmente se familiarizara con el discurso de la otra persona, con el texto, y fuera una especie de representación, entonces sí habría una transferencia y comunicación.
-Al estar tú leyendo lo que otra persona ha dicho entonces tienes la oportunidad de tener otra postura, otra situación con respecto de lo que haz dicho.
-¿Qué tal si leemos lo que otras personas han conversado?
-Me parece muy bonito, como valor, generar esos lazos que pueden ser de amistad.
-Estaba pensando, escuchándolos, en varias posibilidades. Si esto dura por ejemplo, una semana y al siguiente día, antes de lo que han hecho hoy, por ejemplo, tienen que tratar de recordar entre los dos, qué han dicho el día anterior antes de ya, efectivamente, tener las conversaciones y ver qué sale de eso. O también, cambiar de parejas y contarse de qué han sido sus conversaciones.
-Puede pasar que ves si estabas de acuerdo o no con lo que habían dicho o también ver cómo cambian las versiones de lo que uno cuenta de sí mismo según con quién estás hablando o según la situación en la que estás, que es lo que hacemos todo el tiempo. Todas estas facetas con las que nos movemos.
-Las personas, como una posibilidad de viaje.
-Situaciones donde promover la franqueza como una posibilidad de cambio.
-Yo creo que todos en algún momento hemos sido víctimas de no ser oídos. Hablas y no te escuchan ¿no?
-Es una necesidad tan primaria como puede ser comer o beber.
-Sobre todo, cómo puedes ser la otra persona. Aunque ahora yo leía tu texto (a pesar que no estaba separado sino todo junto con lo que yo dije), igual por ratos yo me sentía tú [se lo dice a otra participante] porque me acordaba cómo lo habías dicho, me acordaba de cómo te entendía cuando te escuchaba.
-Yo pensaba también en esta situación de por un microsegundo dudar si estás de acuerdo con lo que acabas de decir el día anterior y cómo eso te confronta justamente con la ausencia de fijeza y la ausencia de unidad del ser, sino con toda la multiplicidad de posibilidades que tenemos para ser cada día. Percibir eso y poder explorarlo y compartirlo y discutirlo, repetirlo o trabajarlo, creo que es súper liberador porque es realmente necesario reconocer eso y apropiarse de esa falta de rigidez con respecto a uno mismo, no considerar eso como un defecto sino abrazarlo, reconocerlo como potencial. Creo que es liberador y ayuda a comprender a las otras personas porque dejas de exigirles a otros ser predecibles y consecuentes con ciertas cosas y puedes no exigírtelo a ti mismo. Muchas veces somos prisioneros de ese tipo de cosas que esperamos ser y esperamos que otros sean de acuerdo a lo que han sido o han dicho. Aquí en Lima eso es muy fuerte.

Yume no Hanashi / El sueño nos habla: exposición de los artistas japoneses Chikara Matsumoto y Hiroshi Honda, Vértigo Galería, México D.F. / 2014

Gestioné la visita de dos artistas japoneses: Chikara Matsumoto (con quien trabajé durante mi visita a Japón en 2013) y Hiroshi Honda V.O.Q. (músico).  Ellos trabajan juntos, haciendo animación y música en vivo.
  
Logramos hacer dos talleres de animación (Vértigo Galería y Cráter Invertido),  Performances de animación musicalizada en vivo (en el Cine Tonalá) y una publicación del trabajo de Chikara Matsumoto editada por Ediciones Cráneo Invertido (mención especial: Andrés Villalobos). Todo esto con el apoyo de Fundación Japón en México, el Fideicomiso Fondo de la Amistad México-Japón y muchos amigos que se sumaron a apoyarnos: Himiko Takasawa (increíble mujer) , Andrés Villalobos, Sebastián Benítez, también Clarisa Moura, Carlos y Babs de la galería Vértigo, Jazael Olguín, Diana Quintero, Arnulfo Rendón, Juan Navarrete, Isana Kobayashi, Diego Teo, Hari Sama (del restaurante Yuban), Bernardo Hernández, Carolina B, Alondra Pérez, en fin, ¡muchas personas!

Chikara-san y Honda-san se quedaron en mi casa por un intenso mes en el que todos trabajamos como locos haciendo un fuerte lazo de amistad y colaboración.

Para empezar, una animación:

https://www.youtube.com/watch?v=HwiK9nbctOM

Y aquí van imágenes de la experiencia:

El día que Chikara llegó a México. Su maleta era también una extraña máquina para hacer animación.
  
Flyer para el taller de animación
Anunciando las actividades
Presentación breve el día de la inaguración en la galería
Chikara Matsumoto instaló una mesa en la galería e hizo una animación nueva
Yume no Hanashi / El sueño nos habla

Yume no Hanashi / El sueño nos habla

Hiroshi Honda trabajando en las composiciones musicales
Taller de dos días en la galería Vértigo. Al final del taller habíamos hecho una animación juntos. La propuesta de Chikara consistía en rotarnos por turnos para dibujar y posar. Mientras la mitad del grupo hacía diferentes posturas en secuencia, la otra mitad dibujaba a quien tenía enfrente. Al anuncio de rotación, cada persona se movía hacia su izquierda, tomaba un nuevo papel (tira larga) y dibujaba la nueva figura en donde comenzaba la tira, dejando vacío el resto del papel. Al final de este proceso, entre todos debían dibujar las secuencias conectoras entre tira de papel y tira de papel (que se pegaban haciendo una gran, gran tira larga). Ese material se digitalizó y musicalizó allí mismo usando la máquina-maleta de Chikara, una computadora y añadiéndole un audio de Hiroshi Honda.


Personas posando para que otros las dibujen
Todos dibujando en el Cráter Invertido
 
Y esta es la publicación (aún hay ejemplares a la venta en el Cráter Invertido)
La Emakimono machine / Máquina para hacer animación hecha por Chikara, en una maleta


Usando la máquina


Aquí los links a las animaciones que hicimos:
En Vértigo:
En el Cráter Invertido

El link a la página del Cráter Invertido:
http://www.craterinvertido.org/
En FB:
https://www.facebook.com/CRATER.INVERTIDO

Y por último, la animación que hicieron Chikara y Hiroshi durante su estadía en México:


Tercera parte: Nunca por ti mismo / Never by yourself / Taller en el contexto de la exposición ”Endless Openness Produces Circles” / Lo impartimos: Espartaco Martínez (bailarín), Rodrigo Hernández y yo / Basilea, 2014

A través de experiencias individuales y grupales que involucran cuerpo y mente; desde la observación atenta, la espera, la técnica “mirada de pájaro” (observación de uno mismo desde un punto distante fuera de uno mismo) pasando por caminatas y la elaboración de dibujos, invitamos a los asistentes gentilmente a entrar en un estado sensible, inquieto y relajado para crear.  Varios de los ejercicios que desarrollaremos, estuvieron relacionados con la danza Butoh, surgida en Japón a mediados del siglo pasado. Espartaco Martínez nos aportó su experiencia como bailarín de este tipo de disciplina.

Aquí una carta de bienvenida que enviamos por correo a los inscritos:

En español diría: 
Querido __________:
Pronto tendremos algo en común: estaremos en el mismo lugar, al mismo tiempo.
El taller comienza con esta carta llegando a ti y nosotros viajando desde muy lejos para encontrarte en Basilea.
Queremos darte la bienvenida personalmente y agradecerte por tu participación. Nos da mucha curiosidad conocerte.
Saludos calurosos,
RPL
RHA
EM

También les hicimos llegar este otro anuncio:

Dear participant,

In this workshop you will find: an invisible brush, a very young person and a ball of clay, among other elements. You will be looking upwards, you will walk in silence, you will be part of a soul train. You will spend time lying on the floor, and you will move a lot but you will also be quiet and without much movement at certain moments. So please, bring comfortable clothes and shoes, also a towel and/or wet wipes.

Through this workshop, we wish to arrive to doing fast and simple drawings with no aesthetic or technical expectations, but drawings with the potential to make us visualize states and attitudes, to perceive changes and focus on the conditions that make a drawing possible. 

Finally, please:
-Bring your mobile phone to the class. At a certain time, we will need you to call someone. For this activity, choose a close relative or friend and tell him or her that you will be calling on Friday, March 28, between 9 and 11 am.

We are looking forward to meet you soon.

All the best,

Rodrigo Hernández, Espartaco Martínez y Rita Ponce de León


En español:

Querido participante:

En este taller vas a encontrar: un pincel invisible, una persona muy joven y una bola de arcilla, entre otros elementos. Mirarás hacia arriba, caminarás en silencio, serás parte del Tren del Soul. Pasarás tiempo echado en el piso y te moverás mucho pero también permanecerás quieto y sin moverte mucho en ciertos momentos. Por eso, por favor trae ropa cómoda y una toalla.

Por medio de este taller esperamos llegar a hacer dibujos rápidos y sencillos sin expectativas estéticas o técnicas, más bien esperamos que sean dibujos con el potencial de hacernos visualizar estados y actitudes, percibir los cambios y enfocarnos en las condiciones que hacen un dibujo posible.

Finalmente, por favor, traigan sus teléfonos celulares al taller. En determinado momento necesitaremos que llamen a alguien. Para esta actividad, escojan a alguien de su confianza y cuéntenle que le estarán llamando el día viernes 28 de marzo entre las 9 y las 11 am.

Esperemos conocerlos pronto.

RHA, EM y RPL

 

Segunda parte: La apertura sin fin produce círculos / Endless Openness Produces Circles, Kunsthalle Basel, Basilea, Suiza / 2014


Entonces... En este proyecto abordé la apertura como una posibilidad para la empatía, esa era la idea. La exposición fue consecuencia de reflexionar acerca de lo siguiente: ¿Cómo crear un espacio que invite a pensar en lo que significa cambiar de idea y permitirse ser transformado por otros y/o por el entorno? El cuerpo abierto permite el intercambio o incluso la superposición del adentro y el afuera (noción que viene del butoh, referencia que comenzaba a hacerse presente en la instalación que hice en Bogotá en 2013). 

Existe un flujo entre los espacios vacíos en forma de cuerpos y los espacios que estos cuerpos ocupan, una simbiosis entre cuerpo y espacio. La apertura implica así mismo la mezcla o incluso la confusión de lo humano con lo no-humano. 

Conversé con algunos amigos sobre su experiencia de vivir en una o varias casas, habitarlas en diferentes períodos de la vida y convertirlas en espacios afectivos.

Cito uno de los testimonios de una amiga francesa que me contó sobre una casa de campo que tiene su familia, una casa que se llama ”La Roche” (La Roca):

“La Roche justamente para mí representa lo que está “afuera”, eso viene de este lado de la familia. Nosotros tenemos la necesidad de respirar, de ver, La casa está en una roca. Una pared es una roca de verdad. Cuando llueve afuera, llueve en la Roca (…) A partir de Octubre, en invierno, cerrábamos la casa hasta abril (…) entonces había mucha humedad y muchos animalitos que entraban. Tiene que ver con eso del afuera, cuando la naturaleza entra en el hogar nada se puede conservar.(…) La Roche no tiene dirección. Es un lugar-dicho, no tiene dirección, tiene nombre. La Roche no tiene un cartel que señale donde está, es como si no existiera, jugamos a eso. No vale nada, pero me he dado cuenta del tesoro que tenemos, no tiene valor: un lugar que no tiene valor es lo mejor.(…) ¿Por qué viajo? Es porque tengo esta casa.”

Este dibujo no estuvo incluido en la exposición pero también nació de esa conversación que cito aquí.




Desde ese punto partí para hacer una serie de dibujos en donde la ambigüedad de la línea nos hace ver un volumen al mismo tiempo que un espacio, donde formas abiertas conectan al cuerpo con el espacio, donde objetos y humanos se intersectan, donde línea y papel y papel y espacio se encuentran en una relación física. La instalación de la ventana, que se podía mover reconfigurando el espacio entero de esa sala (incluyo dos imágenes), era un elemento que conectaba el interior y el exterior.  Los murales también se abrían al blanco del muro dialogando con la arquitectura de la sala, con su amplitud y su luz.  

Pablo Pérez Palacios, arquitecto, colaboró intensamente en este proyecto. Su lucidez y energía entusiasmante quitaron todo lo innecesario o caprichoso a mis ideas y si yo lanzaba una idea, él lanzaba otra. 

Mi contacto con la danza butoh es reciente pero me ha marcado profundamente pues me reafirma en la idea de que es en el cuerpo donde se dan los vínculos profundos. La danza butoh, según Tatsumi Hijikata, bailarín japonés y su fundador: “es sólo un medio de investigación para algo más esencial”. El butoh surge a mediados del siglo pasado; en palabras de Joelle Gruenberg (bailarina y amiga peruana): “(…) está ligado a un momento histórico, la Segunda Guerra Mundial. Hiroshima y Nagasaki. Se cayeron básicamente todos los paradigmas de esa sociedad (la japonesa), todas las cosas en las que ellos creían”. Desde este punto cero, Joelle pregunta: “Si todo NO, ¿qué cosa SÍ?  Si todo se destruyó, ¿qué queda? El cuerpo en movimiento es lo más cercano que nosotros tenemos para preguntarnos por la vida”. 

Finalmente pensé en todo el espacio como un espacio abierto, móvil. Dibujé sobre los muros, abriendo las formas, permitiendo que el vacío del muro ingresara en ellas. Incluso los marcos de los dibujos en la segunda sala estaban abiertos (siendo que los marcos convencionalmente se usan para proteger las obras de arte). La tercera sala tenía una ventana que intervenimos, colocándole unos marcos que era posible mover y cruzar (como si la ventana nunca permitiera ser cerrada).

 
 
 
  
 
 
 
 
 
 
 

Agradezco la invitación de Adam Szymczyk, la labor de Fabian Schöneich, la gratísima colaboración de Pablo Pérez Palacios, 80M2, Livia Benavides, el buen ánimo de Klaus Haenisch, Ruth Kissling, Beatrice Hatebur, Herbert Rehbein, Roman Straub,  Angela Cerullo, Giorgio Bloch, Abraham Cruzvillegas, José Reyes, Rodrigo Hernández, Donyoung Lee (que diseñó de la invitación y el cartel) y muchas otras personas que hicieron silenciosamente mucho trabajo para llevar esto a cabo (o que me escucharon pacientemente día y noche hablando de lo mismo y lo mismo).